CENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL BEATO FRANCISCO CASTAN
Don Alfonso Milián, Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, presidió en la iglesia parroquial de Fonz el solemne acto religioso para conmemorar el centenario del nacimiento de Francisco Castán Messeguer -1 de febrero de 1911-, uno de los 51 Misioneros Claretianos Mártires en Barbastro y beatificados por Juan Pablo II el 24 de octubre de 1992.
A la celebración organizada por el párroco Antonio Mozás, asistieron sacerdotes diocesanos, misioneros claretianos y numerosos fieles, entre ellos Mª Pilar, Pepita, Francisco Castán y Pablo Bazús, sobrinos del Beato.
El cuadro que representa al Beato Francisco Castán, “mártir de cuerpo entero y con semblante sereno”, pintado por José Beruete en 1993, presidió los actos celebrados en esta parroquia donde fue bautizado el 2 de febrero de 1911. Monseñor Milián bendijo el relicario que contiene un trozo de hueso de la mano del Beato. A partir de ahora tendrá un lugar privilegiado en su altar para la veneración de los fieles. Según explicó el párroco “esta celebración no va contra nadie, no revuelve nada, sólo queremos mostrar gratitud hacia uno de los mejores hijos de la Iglesia, orgullo de nuestro pueblo, que recibió el bautismo de su martirio el 15 de agosto de 1936 en acto supremo de entrega a Dios y perdonando a sus verdugos”.
Don Alfonso Milián destacó que “ son 100 años de nacimiento a la vida y 75 del nacimiento a la vida definitiva, dos momentos muy importantes en la de un hombre bueno, sencillo, servicial, entregado a Dios y a los demás. Se recuerdan sus virtudes de niño caritativo en extremo, conducta intachable, sencillo, dócil y de obediencia suprema”. Recordó que el Beato fue quien abrió la puerta a los revolucionarios y tocó la campana conventual para llamar al último acto de comunidad, el martirio. En la misma fecha en que le tocaba hacer los Votos Perpetuos, 15 de agosto, murió mártir en Barbastro.
Durante la misa intervino la coral de Fonz. Pilar y Pepita Castán, en nombre de la familia, se expresaron en términos de “emoción grande compartida por todos. Somos la cuarta generación, nuestro abuelo y su padre eran hermanos, en casa lo nombramos con frecuencia”.
Enrique Badía habló más como vecino que como alcalde: “Fonz ha sido cuna de personajes famosos, entre literatos, políticos, militares, científicos y dos mártires de la Iglesia católica. De pequeño recuerdo a la madre. Tres de 5 hermanos fueron religiosos, dos de ellos mártires claretianos. Y al pequeño lo fusilaron en Barbastro cuando fue a la cárcel a preguntar por su hermano Francisco”.
La figura del mártir Francisco Castán flota sobre su pueblo, como un espíritu en vigilia para protegerlo y recordarle con el son de la campanilla la fidelidad a Cristo y al Evangelio.
A la celebración organizada por el párroco Antonio Mozás, asistieron sacerdotes diocesanos, misioneros claretianos y numerosos fieles, entre ellos Mª Pilar, Pepita, Francisco Castán y Pablo Bazús, sobrinos del Beato.El cuadro que representa al Beato Francisco Castán, “mártir de cuerpo entero y con semblante sereno”, pintado por José Beruete en 1993, presidió los actos celebrados en esta parroquia donde fue bautizado el 2 de febrero de 1911. Monseñor Milián bendijo el relicario que contiene un trozo de hueso de la mano del Beato. A partir de ahora tendrá un lugar privilegiado en su altar para la veneración de los fieles. Según explicó el párroco “esta celebración no va contra nadie, no revuelve nada, sólo queremos mostrar gratitud hacia uno de los mejores hijos de la Iglesia, orgullo de nuestro pueblo, que recibió el bautismo de su martirio el 15 de agosto de 1936 en acto supremo de entrega a Dios y perdonando a sus verdugos”.
Don Alfonso Milián destacó que “ son 100 años de nacimiento a la vida y 75 del nacimiento a la vida definitiva, dos momentos muy importantes en la de un hombre bueno, sencillo, servicial, entregado a Dios y a los demás. Se recuerdan sus virtudes de niño caritativo en extremo, conducta intachable, sencillo, dócil y de obediencia suprema”. Recordó que el Beato fue quien abrió la puerta a los revolucionarios y tocó la campana conventual para llamar al último acto de comunidad, el martirio. En la misma fecha en que le tocaba hacer los Votos Perpetuos, 15 de agosto, murió mártir en Barbastro.
Durante la misa intervino la coral de Fonz. Pilar y Pepita Castán, en nombre de la familia, se expresaron en términos de “emoción grande compartida por todos. Somos la cuarta generación, nuestro abuelo y su padre eran hermanos, en casa lo nombramos con frecuencia”.
Enrique Badía habló más como vecino que como alcalde: “Fonz ha sido cuna de personajes famosos, entre literatos, políticos, militares, científicos y dos mártires de la Iglesia católica. De pequeño recuerdo a la madre. Tres de 5 hermanos fueron religiosos, dos de ellos mártires claretianos. Y al pequeño lo fusilaron en Barbastro cuando fue a la cárcel a preguntar por su hermano Francisco”.
La figura del mártir Francisco Castán flota sobre su pueblo, como un espíritu en vigilia para protegerlo y recordarle con el son de la campanilla la fidelidad a Cristo y al Evangelio.